Se acabó el impuesto al Sol

El Pleno del Congreso de los Diputados ha convalidado este jueves el decreto ley que aprobó el Gobierno el pasado 5 de octubre que incluye entre otras medidas urgentes la derogación del denominado “impuesto al sol”, la ampliación del bono social y la suspensión durante seis meses de dos impuestos a la generación eléctrica para abaratar un 4% el recibo de la luz.

El “impuesto al sol” nació en 2015 como una medida del gobierno del Partido Popular para cubrir los costes de distribución y mantenimiento de la red eléctrica general. En realidad, esta tasa se crea para anular la deuda del Gobierno con los productores de energía solar, que excedía con creces las previsiones.

La normativa en el abono del impuesto correspondiente además conllevaba el compromiso por parte de los autoconsumidores de volcar su excedente de energía a la red gratuitamente. Esto es, todo lo que ellos no utilicen, será regalado a la red general, sin recibir nada a cambio. Pero ahora, las cosas han cambiado.

Se abre, de esta manera, una nueva era para las energías renovables y para el autoconsumo, que el Gobierno deberá acompañar con más medidas que apoyen este estilo de vida, inserido dentro de la economía circular. Puede que así lleguemos a funcionar como pequeñas comunidades energéticas autoabastecidas, algo que nos hará bien a las personas y al planeta.